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Todo sobre los pantalones vaqueros

Pocas prendas son tan cómodas y versátiles como los pantalones vaqueros. Una prenda indispensable en el fondo de armario de cualquier persona con independencia de su edad, sexo o condición social. Pero ¿qué sabemos sobre su origen y evolución hasta la actualidad? ¿Sabemos cómo lavarlos y qué precauciones tomar para aumentar su vida? De todo ello tratamos a continuación.

Este icono de la moda universal es de invención europea. Francia e Italia comparten su aportación a la historia de los jeans:

- De Nimes (Francia) proviene su nombre, ya que este gran centro textil los tiñó por primera vez de su característico color azul índigo.

-En Génova (Italia) se cosieron los primeros pantalones de doble trama sobre una urdimbre para darles su singular diseño oblicuo.


Ya desde finales del siglo XVII los operarios y mineros de todo el norte italiano
vestían estos pantalones, ya que resultaban muy adecuados para el trabajo por su comodidad y resistencia.

En el año 1800 Napoleón ordenó invadir Génova y el mariscal André Massena uniformó a todos sus hombres con una tela llamada Bleu de Genes. De ahí su denominación de Blue Jeans.

En 1849 muchos aventureros se embarcan al asedio de California en busca del oro. Levi´s Strauss & Co., comercializadora alemana de ropa, pañuelos y sábanas afincada en EE.UU decide aprovechar la coyuntura y abrir una nueva tienda en San Francisco para vender sus artículos a los nuevos ricos. Levi Strauss será el encargado de regentar esta tienda y lo hará con gran acierto.

Uno de sus clientes más fieles es el sastre letón Jacob Davis. Se proveía de las telas de Strauss para confeccionar sus pantalones para granjeros, mineros u operarios de las fábricas.
El jean original 501 proviene de los remaches de cobre que Davis realizó en las costuras, esquinas de los bolsillos y debajo de la cremallera en respuesta a la solicitud de la esposa de un leñador.

Ante la gran aceptación de la prenda y su falta de financiación para la patente y comercialización,
Davis invita a Strauss a asociarse y emprender juntos esta empresa.

Tras muchas pruebas optaron por la tela "De Nimes", el denim o mezclilla del que están hechos los pantalones vaqueros. El 20 de mayo de 1873 consiguieron la patente a la que, además de los comentados remaches, añadieron la típica costura anaranjada que los distingue frente a
la competencia.


De este modo, desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX los blue jeans se convirtieron en la prenda favorita de los trabajadores del sur y costa este de EE.UU.

La II Guerra Mundial marcó un punto de inflexión, dado que el ahorro en materia prima obligó a reducir el volumen de producción. Los años que siguieron a la guerra fueron difíciles. Strauss y Davis acordaron comenzar a regalar tarjetas propagandistas por la compra. Tarjetas que en la actualidad son piezas de coleccionista.

La película Rebelde sin causa, protagonizada por un James Dean fundido en unos jeans, elevó su popularidad identificándolos con la rebeldía, especialmente entre los más jóvenes y los "greasers". Llegaron a estar prohibidos en teatros, restaurantes y escuelas, alimentando aún más su fama.

A
finales de los 70 y comienzos de los 80 se ciñen a la pierna para facilitar el movimiento en el baile y el deporte. Con la llegada de la música New Wave se crean los baggies, amplios en la cadera.

El hip hop y el breakdance de los 80, junto con la moda de los skaters de los 90 agigantan sus dimensiones.
En la actualidad, 144 años después, los pantalones vaqueros siguen vigentes reinventando constantemente sus diseños, tonalidades, apliques o texturas.

Nombres propios y consejos para unos vaqueros impolutos

Como hito de la moda, el vaquero es una prenda muy solicitada entre los diseñadores. Son multitud las marcas que ofrecen propuestas renovadoras y con personalidad. Podríamos destacar:

- Lee, legendaria marca para la que Jack Spence ideó los jeans prelavados. Inconfundibles por la S de su bolsillo trasero.

- Lois.
- Liu Jo Jeans, muy favorecedores por sus costuras cosidas hacia abajo.
-Bandolli.
- J Brand.
- R13, por su estética algo radical y rompedora con los skinny más extremos o los rotos.
- Reiko, una verdadera segunda piel y con una muy buena relación calidad-precio.
- Colcci, muy populares en Brasil.
- 3X1, son tendencia sus cropped jeans con flecos en los bajos.
- Paige, siempre sofisticados con sus lentejuelas y pedrería.
- Frame Denim.
- AG Jeans, por su variedad en monos, faldas, shorts, cazadoras...
- Wrangler.
- Seven for All Mankind.

Cómo mantenerlos como nuevos


Los pantalones vaqueros son resistentes y duraderos, pero conviene
prestar atención a una serie de precauciones para conservarlos como nuevos todo lo que queramos. Hay que evitar lavarlos si no están realmente sucios. Colgarlos en el baño al ducharnos es útil para aprovechar el vapor del agua y el olor
del gel y así mantenerlos frescos.

El agua caliente apaga el color. Lo ideal es lavarlos con agua fría
y preferiblemente a mano,
dejándolos a remojo en una palangana durante 20-30 minutos. El detergente que
elijamos debe ser suave, para prendas delicadas o colores oscuros y debemos asegurarnos de que se ha disuelto
completamente para evitar que unas zonas se pringuen más que otras.

Es igualmente importante enjuagarlos a
conciencia si no queremos manchas por restos del detergente.
El vinagre blanco es un perfecto
aliado del color del vaquero, además de actuar como suavizante natural. Si se trata del primer lavado es preferible
sustituirlo por un puñado de sal y prevenir que destiña.

Si optamos por lavarlo a máquina podemos meter 150 ml
de vinagre en el tambor de la lavadora en un primer ciclo e incorporar el suavizante en un segundo.

Se deben
eludir los detergentes con blanqueador o los quitamanchas. Si existe alguna mancha rebelde siempre será mejor subir la
temperatura del lavado.

Es recomendable tenderlo inmediatamente después del lavado para evitar que se
deforme, no doblarlo y utilizar pinzas para sujetarlo por la cintura.
Lavarlos siempre del revés y abrochados
para proteger los botones, cremalleras y el diseño. Si necesitamos plancharlo, hacerlo del revés y a baja
temperatura.

Aplicando estas sencillas pautas favoreceremos que nuestra prenda favorita siga con nosotros por
más tiempo y podamos continuar sintiéndonos tan bien con ellos puestos.

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